Uno de los grandes problemas del juego es su excesiva duración sin contenido relevante que la justifique. La sensación constante es de alargamiento artificial: misiones que no aportan nada, objetivos repetitivos y un ritmo narrativo plano. En lugar de enganchar, el juego cansa. No hay urgencia ni motivación para seguir avanzando más allá de “terminarlo”.
En historía es donde el juego se cae por completo.
La historia es floja, desangelada y sin emoción. No hay momentos memorables, giros interesantes ni personajes que dejen huella. La rama de los Asesinos está prácticamente ausente, lo cual es gravísimo para una saga que se supone que gira en torno a ese conflicto.
El juego se siente desubicado, como si llevara el nombre Assassin’s Creed solo por marketing. No hay peso ideológico, ni credo, ni conflicto real entre Asesinos y Templarios. El resultado es una narrativa vacía, sin alma ni identidad.
El sistema de combate es simple hasta lo absurdo:
Pocos combos, poco profundidad.
No hay sensación de evolución ni aprendizaje.
Da igual el enemigo: la espada sirve para todo.
No hay necesidad de adaptar el estilo de combate.
La gestión de armas es especialmente decepcionante te dan todas las armas casi de golpe, sin misiones ni mérito.
No puedes cambiar de arma durante el combate.
Solo hay arma principal y secundaria, sin variedad real.
Esto elimina por completo la estrategia y la experimentación, algo que otros Assassin’s Creed (incluso los más criticados) sí intentaban ofrecer.
Jugar con Yasuke se siente completamente innecesario. No aporta nada ni a la historia ni a la jugabilidad. Es un personaje que parece estar ahí “porque sí”, sin carisma, sin arco narrativo y sin mecánicas diferenciadas que justifiquen su presencia.
Si hablamos de gráficos y ambientación es lo mejor del juego, sin discusión.
Paisajes muy bien recreados.
Buen uso de la iluminación.
Escenarios vistosos y detallados.
El problema es que todo se queda en lo visual. Es un mundo bonito, pero vacío. Da la sensación de estar paseando por un decorado espectacular sin nada interesante que hacer dentro. A nivel artístico cumple, pero carece de personalidad propia. No transmite la esencia Assassin’s Creed, ni tampoco se atreve a ser algo nuevo con identidad fuerte. Se queda en tierra de nadie: ni fiel a la saga ni revolucionario.
Assassin’s Creed Shadows es un juego bonito pero vacío, largo sin razón, con una historia irrelevante y una jugabilidad plana. Traiciona la esencia de la saga al relegar a los Asesinos a un segundo plano y ofrecer una experiencia genérica que podría pertenecer a cualquier otra franquicia.
Un Assassin’s Creed solo de nombre, que se olvida de lo que hizo grande a la serie.
Sergio 8
Sergio 5
Sergio 5
Sergio 2
Sergio 3
Sergio 120 horas